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Cómo aplicar la masilla en una reparación

26 noviembre, 2019
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La masilla de fontanero es una pasta de secado rápido, compuesta por una mezcla de arcilla y diferentes aceites, que repele el agua y sirve para realizar juntas, sellar sanitarios o diferentes tipos de tuberías. Este puede ser nuestro mejor aliado en cualquier avería que tengamos que solventar en nuestro hogar, pero para ello debemos saber manipularla. Hoy vamos a explicaros paso a paso cómo aplicar la masilla en una reparación de fontanería.

Limpiamos los accesorios

El primer paso es primordial para que al aplicar la masilla esta cumpla su función correctamente. Y es que si no limpiamos la superficie en la que vamos a aplicarla, es posible que se formen baches provocados por moléculas de suciedad y de polvo, lo cual puede provocar que finalmente se filtre el agua.

Aplicamos calor

Para que la masilla de fontanero funcione de forma efectiva es esencial el calor. Si es necesario se debe tratar de calentar las manos en un radiador para manipularla, para posteriormente enrollarla con las manos durante varios minutos. La tarea será mucho más complicada si trabajamos la masilla en frío.

Aplicamos la masilla

Para aplicar la masilla debemos haber moldeado un tubito largo y delgado a poder ser del mismo tamaño que la circunferencia de la junta que vayamos a sellar.

Debemos colocar la masilla para que coincida con esa circunferencia, o en todo caso, en la parte inferior del accesorio que estamos poniendo.

Limpiamos el sobrante

El siguiente paso es limpiar el exceso de masilla que sobre en el momento de sellar la junta, para ello hay que hacerlo antes de que esta se seque. Una vez que esto pase el exceso de masilla será difícil de quitar. Además de quedar mal a la vista, esto puede restar efectividad y calidad al trabajo.

Dejamos secar

Por último es necesario dejar que la masilla se seque antes de volver a dejar pasar el agua corriente. Para comprobar que ya está seca podemos presionar suavemente la masilla con el dedo, unas horas después de aplicarla. Si nos apresuramos en dar la avería por reparada es probable que tengamos que repetir el proceso, ya que el sello puede romperse.


Hay que tener en cuenta que hay materiales con los que no podemos usar esta masilla, como por ejemplo el metal o el plástico. Tampoco podemos usarla para sellar juntas entre tuberías roscadas. En ese caso nos puede servir la cinta de teflón, por ejemplo. Sea cual sea el material que pretendes unir, en nuestra tienda online de accesorios de fontanería encontrarás la solución para tus proyectos, a un precio asequible.

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